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‘Pueblo Nivaclé en Formosa: ¡Están!’

Referentes indígenas, miembros de instituciones sin fines de lucro, funcionarios públicos, legisladores nacionales y público en general fueron parte de la presentación de un libro que rescata testimonios históricos sobre recorridos,  padecimientos y resistencias del Pueblo Nivaclé. El evento aconteció este miércoles 21 de junio en una sala colmada del Palacio Legislativo, en el Senado de la Nación. Ubicado ancestralmente sobre las márgenes de todo el Río Pilcomayo, hoy establecido en el centro norte de la provincia de Formosa, el Pueblo Nivaclé realizó su presentación pública reclamando derechos elementales y ofreciendo su mirada del mundo.

 

Este miércoles 21 de junio se presentó en el Senado de la Nación el libro ‘El Pueblo Nivaclé en Formosa ¡Están!’. Ante una sala repleta, el presidente de la Comisión de Derechos y Garantías del Senado de la Nación, senador Luis P. Naidenoff, dio la bienvenida a los presentes recordando que de los mil integrantes de la comunidad Nivaclé, que habitan la provincia de Formosa, muchos están indocumentados. Y reflexionó sobre los últimos años en materia legislativa en la Argentina, donde habló de avances formales en materia de reconocimientos y derechos que obtuvieron los pueblos originarios, como “el reconocimiento a la propiedad comunitaria, el derecho a una educación bilingüe, el derecho a la participación”, pero reconociendo que “son derechos formales lo que están plasmados en una ley, pero hay un abismo enorme, una distancia tremenda entre el derecho que te otorga la ley y el ejercicio y reconocimiento cotidiano del mismo”.

      Gustavo Nuñez (APCD)

Gustavo Nuñez, de la Asociación Civil APCD (socia de Redaf), manifestó llegar a Buenos Aires con un reclamo más, como otras veces, pero en esta oportunidad con “un libro bajo el brazo”, producto de “la generosidad de los hermanos nivaclé que nos regalaron sus memorias, nos regalaron su historia, y pusieron a disposición ese corazón sereno, tranquilo, ese corazón del espíritu, para que podamos escribir juntos un pequeño paso más en esta lucha”.

A continuación, tomaron la palabra representantes de distintas comunidades nivaclé. Uno de ellos fue Eulogio Corvalán de la comunidad El Algarrobal de la localidad El Potrillo (noroeste de la provincia de Formosa). Eulogio comienza rememorando una parte de la historia de su pueblo:«Claro que siempre estamos, vivimos ahí, en la costa del río Pilcomayo. Siempre vivían ahí nuestros abuelos, nuestros padres. Y siempre recolectaban ahí, pescaban, mariscaban. Las mujeres recolectaban frutos del monte. Con eso vivíamos en ese lugar. Y nunca dejamos nuestras costumbres. Hoy tenemos nuestras calabazas, zapallos, sandías. Siempre tenemos pescados, cacería, miel. Siempre hay algo para comer, y esas costumbres son las que nos dejaron nuestros abuelos.

       Eulogio Corvalán

En su relato dejaba en claro el motivo central de su presencia en el Senado de la Nación: “Nosotros venimos acá por el reconocimiento de la provincia de Formosa, y por la identidad de nuestro pueblo. Yo, por ejemplo, hace dos años atrás que egresé del secundario. Y no me dieron el título porque no tengo el documento. Eso es muy doloroso para mí. Hay cuatro chicas más que van a egresar este año, y sin documentos no le va a pasar lo mismo, no lo van a dar el título. Por eso vengo a este lugar, para poder reclamar esas cosas. Porque nosotros nunca vamos a avanzar, nunca vamos a seguir estudiando  como nosotros queremos. Por eso necesitamos esos documentos que nos pueden facilitar muchas cosas. Venimos a este lugar para dar la voz y que ustedes sepan que sí existimos, y sí vivimos en Formosa”.

Otra representante del Pueblo Nivaclé, Angélica Mendoza, describía la realidad de su gente: “Nosotros queremos que Formosa nos reconozca como Nivaclé, que nosotros existimos. Queremos documentos para que los chicos sigan estudiando; para que aquellas mamás que son viejas puedan tener su jubilación; para que las mamás puedan tener la asignación por hijo; pensiones por invalidez. No tenemos nada…no tenemos vivienda, vivimos en ranchos, carpas, dormimos en el piso”.  

Muchas otras voces nivaclé se escucharon en la tarde del miércoles,  reclamando al Estado, relatando recuerdos personales de valor histórico, agradeciendo al público presente. El cierre del encuentro quedó a cargo del Qarashé Qom Félix Díaz. A continuación ofrecemos un extracto de sus reflexiones:

 Félix Díaz junto a Angélica Mendoza (Nivaclé) y el senador Luis Naidenoff

Nosotros somos diversos en este mundo, pero tenemos nuestros orígenes, y ese origen no se compra, no se negocia…se construye. Y esas cosas que nosotros tenemos no la tiene nadie. Los pueblos indígenas no elegimos nuestra nacionalidad, nos impusieron. El pueblo argentino tiene que tener un gesto político con los pueblos indígenas. Tenemos problemas en las fronteras con  Bolivia, Chile, Brasil y Paraguay. Todos los hermanos de los pueblos indígenas que viven en la frontera tienen ese problema, que les dicen que son ‘extranjeros’. Nosotros no venimos del barco. Nacimos en los lugares que hoy estamos defendiendo. Nuestros gobernantes tienen una gran responsabilidad de pagar esta deuda social que tienen con los pueblos indígenas. Me llena de mucha tristeza cuando un estado democrático le niega la nacionalidad a un pueblo indígena por el sólo hecho de no insistir en la inscripción de un DNI. Vengo denunciando esta falta de una política social que integre a los indígenas. Son muy pocos los legisladores que reconocen la existencia de nuestros pueblos. Nosotros, como pueblos indígenas, no podemos cambiar nuestra identidad. Yo me considero Qom, primero, luego formoseño, luego argentino, porque a mí me impusieron. Pero mi identidad no me impusieron, porque mi identidad es indígena, y pertenezco al pueblo milenario, al igual que todos ustedes, hermanos. Muchos de nuestros ciudadanos que vienen de otro país tienen más facilidad de acceder a un DNI, de tener un territorio, tener lo que necesitan…trabajo, salud, educación. Nosotros seguimos mendigando. Estamos siendo ignorados por el estado. Se acuerdan cuando hay elecciones, cuando nos necesitan. Y eso no es bueno. Tenemos que exigir al Senado, y a la Cámara de Diputados, que asuman un compromiso con nosotros. Que no nos pidan a cambio de un favor, porque esta es una deuda social que tienen nuestros gobernantes. No podemos mendigar derechos, mendigar una nacionalidad, mendigar un DNI…es un derecho humano. Porque nosotros sabemos que los derechos humanos son universales, no tienen frontera, no tienen color, no tienen religión. Los derechos humanos tienen que ser para todos. Que no nos traten a nuestros pueblos como extranjeros, que nos traten como conciudadanos. Que nos respeten.” 

El Pueblo Nivaclé pertenece a la familia lingüística Mataco-Mataguaya, compartiendo este grupo junto a los Macá, los Chorotes y los Wichí.  De acuerdo a sus costumbres de intensa movilidad por los márgenes del Pilcomayo, se pueden definir como pueblos transfronterizos; o como dijo uno de los oradores: “no son de un lado ni son del otro…son Nivaclé”.  Perseguidos y obligados a numerosos destierros, etiquetados como ‘extranjeros’ tanto en Paraguay como en Argentina, hoy tienen real conciencia de los límites políticos de ambos países, y se dan cuenta que históricamente (salvo migraciones estacionales o forzadas) sus abuelos, padres y ellos mismos siempre vivieron en territorio argentino. Por ese motivo, hoy el Pueblo Nivaclé reclama sus derechos elementales de ciudadanía en una provincia y en un país que desprecia o todavía no alcanza a dimensionar la riqueza social que significa la diversidad cultural.

 

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