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“NUESTROS BOSQUES SE NOS MUEREN”. MANIFIESTO INTERNACIONAL DE LAS ORGANIZACIONES MEDIOAMBIENTALES

Foto de archivo de un bosque en llamas durante la «Operación Ola Verde» realizada por agentes del Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables, o Ibama, para combatir la tala ilegal en Apui, en la sureña región del estado de Amazonas. 4 de agosto de 2017. REUTERS/Bruno Kelly

 

Frente a la crisis ambiental en Sudamérica como consecuencia de la implementación de políticas públicas ambientalmente insostenibles que han afectado severa e irreversiblemente la salud de ecosistemas de importancia mundial, las organizaciones de la sociedad civil que trabajamos en la promoción del desarrollo sostenible, la conservación de la biodiversidad y el resguardo de los derechos humanos, hacemos un llamado de atención a los gobernantes de los países afectados por los incendios, entre ellos Brasil, Bolivia y Paraguay; a los demás países de la cuenca amazónica y la cuenca del Plata y a la comunidad internacional, para actuar ante los desastres naturales que están ocurriendo en la Amazonia, los Bosques Secos y el Pantanal.Manifestamos al mundo que los ecosistemas afectados representan parte inseparable del patrimonio natural invaluable de la humanidad debido a su contribución en la mitigación del cambio climático y la provisión de bienes públicos internacionales como el agua y la seguridad alimentaria. Estos ecosistemas, también son el hogar de al menos 400 pueblos indígenas y 34 millones de habitantes. Sólo la Amazonia, con cerca de 6.7 millones de km2, representa la extensión de bosque tropical más grande del mundo y alberga al menos el 10% de la biodiversidad del planeta, si a esto sumamos el carácter único y extensión del Bosque Seco Chiquitano, el Gran Chaco y el Pantanal como el humedal más grande del mundo, estamos hablando de una afectación a un extenso territorio de nuestro continente. Nos vemos en la obligación de decirle a la comunidad internacional que los impactos de los incendios forestales no afectan únicamente a nuestra región, sino que, tienen un impacto directo sobre el clima global. Los gobernantes de nuestros países tienen una alta responsabilidad de asegurar el desarrollo y el bienestar de los ciudadanos, protegiendo efectivamente un medio ambiente sano como cimento fundamental para alcanzar un desarrollo sostenible. Las políticas actuales de Bolivia y Brasil están promoviendo ampliación de la frontera agropecuaria y con ello han incrementado las tasas de deforestación de los bosques en la cuenca amazónica y de la cuenca Paraguay-Plata, esto sumado a la situación climática del planeta, han provocado incendios históricos para la región. Sólo en Bolivia, los incendios han afectado casi un millón de hectáreas, en Brasil se han registrado más de 70.000 focos de incendios que es un 83 % superior al del mismo período de 2018. Cada hectárea de bosque que se pierde podría estar afectando a 625 m3 de agua al año. Sin hablar de la nube de contaminación y los niveles de CO2 liberados a la atmósfera.Ante estos hechos nos sumamos a las voces de millones de ciudadanos en el mundo y solicitamos a nuestros gobernantes:1.Que los gobiernos nacionales de Brasil, Bolivia y Paraguay accedan a la ayuda internacional para controlar de manera inmediata los incendios presentes en sus territorios. Esta es una acción inmediata para evitar que continúe la expansión del fuego y sus impactos.2.Que se tomen medidas posteriores de restauración del daño medioambiental y en la salud pública. Son temas urgentes la asistencia médica a la población de la región, la asistencia veterinaria y rescate de los animales silvestres, la evaluación y remediación de los daños actuales sobre las fuentes de agua, la prevención de la contaminación por cenizas en la cuenca amazónica y el refuerzo de las medidas de gestión y restauración de áreas protegidas afectadas.3.Que los gobiernos de Brasil, Bolivia, Paraguay yArgentina, revisen sus políticas actuales de incentivo a la deforestación y prácticas productivas insostenibles. Demandamos a los gobiernos que los incentivos y políticas estén direccionadas al uso del suelo de acuerdo a sus potencialidades, esto implica, la implementación de mejores tecnologías para la producción, la recuperación de tierras degradadas, la investigación y el monitoreo para incrementar la productividad de los suelos en tierras aptas para la producción. Por otro lado, se deben generar incentivos para mantener el bosque en pie, promoviendo su uso sostenible, con medidas de control efectivas y la menor burocracia posible.

 Sólo un accionar consecuente y coordinado entre los diferentes sectores que construyen un país para un buen presente y un mejor futuro, podrá generar el bienestar que todos anhelamos para la sociedad y el planeta en general. En este sentido, los abajo firmantes manifestamos plena disponibilidad y predisposición a contribuir con las soluciones de corto y largo plazo que permitan a nuestra sociedad y a las generaciones futuras, a contar con un desarrollo pleno y sostenible. 
                                                                      

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