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Ing. Gustavo Soto, especialista en Desarrollo Rural: “Mientras el objetivo del PEA sea pasar de 100 a 150 millones de toneladas de granos, no podemos hablar de Soberanía Alimentaria”

gsoto2El pasado lunes 5 de septiembre, la presidenta Cristina Fernández de Kichner presentó el Plan Estratégico Agroalimentario 2020. El objetivo más destacado, aumentar la exportación de granos y pasar de 100 a 150 millones de toneladas anuales.

Para Gustavo Soto, especialista en Desarrollo Rural de la Universidad Nacional de Córdoba y miembro de la Red Agroforestal Chaco Argentina (REDAF), “o se prioriza la Soberanía Alimentaria de un país o se apuesta por la agricultura empresarial que busca como único objetivo la maximización de la renta. No podes poner las dos cosas en un documento porque una de las dos no la vas a cumplir”.

Señala además que este aumento de la producción “no va a venir de otro lado que del bosque chaqueño, y como se va a hacer con el mismo patrón tecnológico con el que se hace hasta ahora van a seguir las consecuencias ecológicas y sociales que ya sabemos que trae la expansión de la frontera agrícola en nuestro país”.

Nota con audio

“Hay dos conceptos que maneja el PEA que son antagónicos entre sí. Esos dos conceptos son la apuesta a pasar de 100 a 150 millones de granos, con Soberanía Alimentaria, son dos conceptos excluyentes. Vos no podes apostar a la Soberanía Alimentaria sin cuestionar el actual modelo. O respetas el actual modelo productivo de agricultura industrial, empresarial, que de la mano de la siembra directa está produciendo 100 millones de toneladas de las cuales más del 50% corresponden a soja transgénica sembrada en siembra directa, o priorizas eso, o priorizas la Soberanía Alimentaria, pero no podés priorizar las dos cosas a la vez

Sabemos que con la forma en la que hoy estamos produciendo soja, ¡claro que hay otra forma!, pero la forma en la que hoy lo hacemos ha sido gravemente criticada por sus graves consecuencias ecológicas y sociales”.

El ingeniero Gustavo Soto nos explica que hay sólo dos formas de aumentar la producción de granos para llegar a esos 150 millones de toneladas propuestas por el PEA. O se aumenta el rinde por hectárea y/o se expande la frontera agropecuaria, como hasta ahora.

“Nosotros estamos cerca de un techo tecnológico, no podemos aumentar mucho más nuestro rinde por hectárea, pero sin embargo el PEA plantea aumentar la producción en un 50%, entonces ¿de donde va a salir ese aumento?… de un aumento de la superficie sembrada. ¿Y de donde va a salir ese aumento de la superficie sembrada?, ¿de la Pampa Húmeda?… no, porque la Pampa Húmeda ya está toda sembrada. ¿De la región subhúmeda?… tampoco, ya está toda sembrada. ¿De la Patagonia?… no se puede, porque la tecnología actual no permite hacer en la Patagonia soja, maíz, trigo, girasol o sorgo… o sea, ¿cuál es la zona que nos queda?: el bosque chaqueño. O sea el 50% de aumento de la producción va a salir del norte de Córdoba, del este de Salta, de Santiago del Estero, de Chaco, Formosa y del norte Santafesino, ¡no va a salir de otro lado!. Y como se va a hacer con el mismo patrón tecnológico con el que se hace ahora van a seguir las consecuencias ecológicas y sociales que ya sabemos que trae la expansión de la frontera agrícola en nuestro país, lo que varios denominamos la sojización del país.

Por lo tanto pasar de 100 a 150 millones de toneladas va a seguir significando destrucción de nuestras últimas masa de bosque nativo, emigración rural por expropiación de la tierra a los campesinos, éxodo rural por disminución de la mano de obra,  éxodo rural por disminución de la mano de obra, etc, etc, eso no apoya la Soberanía Alimentaria, al contrario. En eso yo me baso para decir que o se prioriza la Soberanía Alimentaria de un país o se apuesta por la agricultura empresarial que busca como único objetivo la maximización de la renta. No podes poner las dos cosas en un documento porque una de las dos no la vas a cumplir.

También se habla de incremento de la materia prima en el lugar de origen… bueno, nadie puede estar en duda que es mejor vender fideos que vender trigo, eso puede incrementar la mano de obra, puede incrementar la ganancia regional, eso es cierto, pero no apoya a la Soberanía Alimentaria. Argentina ya es el primer exportador mundial de aceite de soja, por lo tanto la soja ya la estamos industrializando, pero eso no aporta a la Soberanía Alimentaria”.

¿Cual es el vínculo del PEA con otros anuncios previos realizados por el Ejecutivo que venían dando esperanzas a las organizaciones campesinas y a otras organizaciones que apuestan por un modelo de desarrollo distinto. Entre estos, la ley contra la extranjerización de la tierra o la propia creación de la Secretaria de Agricultura Familiar?

«No lo sé… habría que preguntárselo a Cristina. Pese a que reconozco, y siempre lo digo, creo que el actual gobierno de Cristina es el gobierno más progresista en el último siglo en la república argentina, no dejo también de señalar que sus máximas falencias pasan por su relación con la naturaleza: minería, hielos, tierra, recursos naturales y agricultura. Menem creo el Programa Social Agropecuario, y todos sabemos lo que significo el Programa Social Agropecuario para el país… bueno, lo creo Menem… que sé yo, son las contradicciones del sistema…

Respecto a los anuncios, por ejemplo, una medida que yo aplaudo es que se haya presentado un proyecto de ley en nuestro país sobre extranjerización de la tierra, pero bueno, eso no va demasiado en contra de una política que platee pasar de 100 a 150 millones de toneladas de granos. No es tan contradictorio porque una ley de extranjerización de la tierra, que no va a ser retroactiva, ya lo han aclarado eso, va a limitar que de acá en adelante inversores extranjeros o especuladores internacionales compren tierra en la Argentina… Bueno, perfecto, aplaudo esa medida que es fantástica. Pero con la actual estructura agraria que hoy tiene la Argentina, perfectamente es compatible que en los próximos 10 años haya una ley que le ponga un cupo a la cantidad de tierra que compren extranjeros, porque no es que prohíbe sino que le pone un cupo, eso perfectamente puede ir paralelo de una política agraria que incentive la expansión de la frontera agrícola. Porque la expansión de la frontera agrícola la llevarían adelante los pooles de siembra con capitales nacionales y capitales internacionales que ya están instalados en la Argentina, por lo tanto son dos políticas que pueden ir perfectamente de la mano, que no invalidarÍa una el cumplimiento de la otra.

Por otro lado, la creación de la Secretaría de Agricultura Familiar, tampoco significa que perse impida que haya una política que apoye la expansión de la frontera agrícola. De hecho, en los últimos 5 años se ha creado la Secretaria, se ha creado el FONAF se han creado otras instituciones y proyectos que apoyan a la agricultura familiar, pero la expansión de la frontera agrícola siguió.

Si verdaderamente se quiere apoyar a la ganadería, se quiere apoyar a los agricultores familiares, se quiere apoyar a la Soberanía Alimentaria, no tenemos que buscar como objetivo llegar a los 150 millones de toneladas de granos, no, no podemos. Porque la soja avanza sobre economías regionales con fuerte presencia campesina con producción para autoconsumo. Entonces si amplias la frontera agrícola disminuís por este otro lado… es una cuestión matemática, lógica.

Ojala lo mío fuera un discurso que no está avalado en datos objetivos de la realidad y solamente fuera un discurso trasnochado mío y de todos los críticos como yo. Lamentablemente los datos estadísticos me dan la razón, la creación de la Secretaria de Agricultura Familiar no ha impedido que se siga disminuyendo el número de agricultores familiares, no lo digo yo, lo dice el INDEC».

Gustavo Soto  nos cuenta que esta disminución del número de agricultores familiares ocurre pese a un cuestionado ajuste metodológico realizado por el INDEC, a sugerencia del FONAF (Foro Nacional de la Agricultura Familiar), que desde hace un año y medio cambió la conceptualización de lo que se considera como un agricultor familiar.

«Para la Republica Argentina hoy se considera como agricultor familiar a un productor agropecuario que puede tener hasta dos empleados rurales de forma permanente. Hoy un productor con dos empleados de forma permanente puede hacer 500 hectáreas de soja, eso está lejos de ser un agricultor familiar. Bueno, pese a eso, los datos muestran que los agricultores familiares siguen disminuyendo».

Otro aspecto llamativo del discurso del día lunes fue el llamado a industrializar la ruralidad de la mano de la biotecnología. Para Gustavo Soto este también es un motivo de alerta, ya que los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) como las semillas transgénicas, por un lado, y los biocombustibles, por el otro, constituyen los dos pilares del desarrollo biotecnológico nacional y ambos son fuertemente criticados por sus consecuencias sociales y ambientales.

«Argentina en un mapa de superficie sembrada con cultivos transgénicos ocupa el podio de los triunfadores, ocupa el 3º lugar con más de 20 millones de hectáreas de cultivos sembrados de tipo transgénico, eso es una mala noticias para nuestro país desde el punto de vista ambiental, es una buena noticia para las empresas que las producen.  Los biocombustibles son otra buena noticias para a los productores agrícolas empresariales, pero son una mala noticia para los campesinos y la población de los países. ¿Por qué? porque desde hace 10 años, por primera vez en la historia de la humanidad, estamos cultivando la tierra para producir alimentos que no van a las bocas de los seres humanos sino que son utilizados para la producción de combustibles. Por lo tanto es otra mala noticia que el PEA de alguna forma no sólo no cuestione, sino que promueva la intensificación de la biotecnología en nuestro país, eso no es bueno para la Soberanía Alimentaria».

¿Si el PEA es la carta de navegación del desarrollo rural del país para los próximos 10 años, qué queda para los ciudadanos que están en contra de la matriz productiva actual, en especial para las organizaciones campesinas, es posible cambiar el rumbo de esta propuesta?

«Depende a quien quiera escuchar el Gobierno. A mi me parece que hoy el PEA tiene un fuerte interlocutor del Gobierno en el INTA, y el INTA viene desde hace 10 años manejando la idea de que se pueden hacer 10 millones de toneladas de soja de forma sustentable… nosotros creemos que no, porque manejamos otro concepto de sustentabilidad. Me parece que si el Gobierno quiere pensar de otra forma debería considerar a otros interlocutores. Yo no sé si le preguntaron a la REDAF que pensaba de esto, o le preguntaron a INCUPO, o a FUNDAPAZ, o al Movimiento Nacional Campesino e Indígena, o a la Vía Campesina… Yo creo que le preguntaron a Cargill a los colegios de ingenieros agrónomos, lo consultaron al INTA, cuando consultaron a las facultades eligieron a dedo a que persona, a qué intelectual, a qué investigador… me parece que el MNCI piensa de una forma más o menos parecida a la que pienso yo, y Cargill piensa lo contrario a mi. Entonces si el lunes en el acto estaba sentado Cargill y no estaba la REDAF o el MNCI, me parece que son cosas que hablan por si mismas».

Escuchar entrevista al Ing. Ag. Gustavo Soto, especialista en Desarrollo Rural de la UNC y miembro de REDAF

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Un comentario

  1. ferrara ricardo

    tengo una productora que está buscando semilla de soja no transgenica ,minima cantidad por lo meno para auto-consumo,soy técnico de la SSAF(Subsecretaria de agricultura Familiar de la Nación),equipo técnico de Pampa del Indio(CHACO), podría aconsejarme un fornecedor?Muchas gracias
    Atte

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